A la hora de sufrir un percance que altere la vida natural (un arresto, una muerte, una estafa, un robo, etc) es preciso saber que nada ayuda el perder la calma, por el contrario las cosas solo pueden empeorar si no mantenemos el espíritu fuerte y alerta ante la circunstancia que cambió nuestro vivir diario. Veamos hoy el caso de una DETENCIÓN. Si estamos siendo interceptados por la justicia (a través de una autoridad competente o autorizada por la ley) debemos saber que tenemos derechos que deben ser respetados, el PRIMERO por extraño que resulte decirlo es, que se le informe el porqué de la detención. Suele pasar que las autoridades usen una frase nefasta, "Me tiene que acompañar" pero con eso no basta, se debe informar aunque sea muy breve el motivo de la detención. Luego tiene derecho a mantener silencio ante todo lo que se le diga y tiene DERECHO A PEDIR UN ABOGADO D...